
«YMAC enseña a los jóvenes a defenderse a sí mismos, a defender a los demás y a desarrollar las habilidades necesarias para generar cambios en sus comunidades».
– Briseis Portillo
Cómo Briseis está convirtiendo la defensa de una causa en una vida dedicada al servicio
Artículo escrito por Tyler Wiest
Briseis creció con Coleman Advocates. Se incorporó por primera vez a Children Making A Change (CMAC) con tan solo seis años, siguió participando durante toda la etapa de primaria y, más tarde, se involucró en Youth Making A Change (YMAC) durante toda la etapa de bachillerato. A lo largo de este tiempo, forjó amistades para toda la vida, aprendió a defender sus propios intereses y los de sus compañeros, y descubrió lo que, en última instancia, se convertiría en la vocación de su vida: ayudar a los demás.
En la actualidad, Briseis estudia enfermería en la universidad y, al mismo tiempo, sigue contribuyendo a la comunidad como coordinadora del programa «Youth Making A Change» (YMAC) Coleman Advocates.
Mucho antes de decidirse a estudiar enfermería, ya sabía que quería dedicar su vida a ayudar a los demás. Ya fuera a través de la defensa de los intereses de la comunidad o de la asistencia sanitaria, su motivación siempre ha sido la misma: crear comunidades más sanas y fuertes para las personas que la rodean.
Encontrar su camino
Briseis admite que su trayectoria no siempre fue fácil.
Durante sus últimos años de instituto, la universidad no le parecía algo seguro.
«No pensaba que fuera a ir a la universidad», dijo. «No me iba muy bien en mis últimos años de instituto».
Pero se negó a dejar que esos retos la definieran.
Consciente de que su objetivo principal era ayudar a los demás, se esforzó al máximo. Finalmente, durante su último año de instituto, se matriculó en un curso gratuito de auxiliar de enfermería, una decisión que le confirmó que había encontrado el camino adecuado.
El contacto con los pacientes le aportó algo que no se esperaba.
«Me ha encantado hablar con personas con las que nunca pensé que podría hablar», dijo. «Los pacientes te enseñan muchísimo. Aunque solo sea una pequeña parte de su día, puedo hacer que se sientan mejor».
Esa experiencia reforzó su determinación de convertirse en enfermera.

Aprender a defenderse por sí misma
Una de las lecciones más importantes que Briseida aprendió de YMAC no la aprendió en un aula, sino mientras atravesaba uno de los momentos más difíciles de su etapa educativa.
Su trayectoria en el instituto no fue la habitual. Al acercarse a su último curso, se vio en la necesidad de abandonar su centro y buscar una nueva vía para graduarse. Fue un proceso complicado que requirió investigar centros educativos, comprender los requisitos de graduación y encontrar un programa que se ajustara a sus necesidades académicas.
En lugar de sentirse abrumada, Briseis recurrió a las habilidades que había desarrollado gracias a YMAC.
«Tuve que luchar por mí misma», recuerda. «Busqué centros educativos que me concedieran los créditos que necesitaba, me proporcionaran los recursos necesarios y me ayudaran a graduarme».
Afirma que la experiencia se asemejaba en gran medida a lo que había puesto en práctica a través de la organización juvenil. YMAC le había enseñado que una defensa eficaz comienza con la investigación: comprender el problema, explorar posibles soluciones y alzar la voz para defender lo que uno necesita.
«La defensa de causas: hay una parte muy importante de la que no se suele hablar, pero que es la investigación», afirmó. «Cuando planificábamos campañas, siempre analizábamos qué había funcionado en el pasado y qué no. Eso es más o menos lo que yo tenía que hacer».
Al mismo tiempo, Briseis fue testigo de cómo la defensa colectiva podía abordar retos sistémicos de mayor envergadura. A medida que la escasez de profesores afectaba cada vez más a los alumnos de su instituto, YMAC colaboraron con los jóvenes para movilizarse en torno a este tema y presionar a favor del cambio. Aunque Briseis ya estaba a punto de terminar el instituto, ver ese trabajo le reforzó una lección importante: la defensa de causas no consiste solo en resolver tus propios retos, sino en garantizar que los demás no tengan que enfrentarse solos a las mismas barreras.
Rompiendo barreras
Briseis va por buen camino para lograr algo que nadie más de su familia ha conseguido.
Será la primera persona de su familia en graduarse en la universidad, y la primera enfermera.
Ese hito tiene un profundo significado personal, pero también representa algo más amplio.
«No hay muchas enfermeras latinas», afirmó. «La salud es un tema muy importante en nuestra comunidad. Hay problemas de salud ocultos de los que no siempre se habla, y quiero ser alguien que pueda defender los derechos de las personas, educarlas y ayudar a prevenirlos».
Para Briseis, la asistencia sanitaria no consiste simplemente en tratar enfermedades, sino en dotar a las comunidades de los conocimientos necesarios antes de que los problemas se conviertan en crisis.
El poder de YMAC
El poder de YMAC
Aunque el camino de Briseis se dirige ahora hacia el sector sanitario, YMAC sigue siendo una parte importante de su vida.
Ella describe el programa como un lugar donde los jóvenes aprenden cuáles son sus derechos, desarrollan habilidades de liderazgo, organizan campañas, imparten talleres y descubren cómo defender sus propios intereses y los de sus comunidades.
Esas lecciones no terminaron cuando se graduó en el instituto. Hoy, ha cerrado el círculo y ha vuelto como coordinadora de programas para ayudar a la próxima generación de jóvenes líderes a encontrar su propia voz, tal y como ella misma hizo en su día.
Toda una vida dedicada al servicio
Hace años, Briseis cruzó las puertas Coleman Advocatescuando tenía seis años y formaba parte del CMAC. Hoy en día, ayuda a orientar a la próxima generación mientras se prepara para una carrera en enfermería. Su trayectoria es la prueba de que, cuando a los jóvenes se les dan las herramientas para liderar, no hay límites en cuanto a lo que pueden llegar a conseguir. Aunque Briseis ya no es una niña, sigue volviendo a YMAC porque la comunidad contribuyó a forjar la persona en la que se ha convertido.
Las habilidades de liderazgo, la confianza y el sentido de propósito que adquirió siguen influyendo en su formación y en su futura carrera profesional.
Tanto si defiende los intereses de los estudiantes hoy como si lo hace de los pacientes mañana, su misión sigue siendo la misma.
Quiere asegurarse de que todas las personas se sientan tenidas en cuenta, escuchadas y atendidas.
Para Briseis, la defensa de los derechos no es algo ajeno a la enfermería.
Es la base de todo ello.
¿Te ha inspirado la historia de Briseida?
Tanto si quieres desarrollar tus habilidades de liderazgo, como si quieres marcar la diferencia en tu comunidad o encontrar un lugar donde tu opinión cuente, Coleman Advocates un programa para ti.
Escanea el código QR que aparece a continuación o visita colemanadvocates.org/about#programs para obtener más información sobre nuestros programas para jóvenes y familias y descubrir dónde puede comenzar tu propio camino.
Tu opinión cuenta. Tu liderazgo empieza aquí.

Si quieres ver su entrevista en vídeo, puedes hacerlo aquí:
https://youtu.be/ibpa85U2-Ns
CMAC YMAC #San Francisco